lunes, 16 de julio de 2018

CAJA TRANSPORTADORA: UN BUEN ALIADO

Algunas veces, las visitas al médico veterinario tienden a ser un poco estresantes por el echo de sacar al nuestros gatitos de su lugar de confort. Para complicar aún más la situación, algunos de mis clientes que llegan a consulta por primera vez, me comentan lo complicado que fue ingresar al gatito a la caja transportadora y llegar hasta la clínica veterinaria.
Lo bueno es que todas estas situaciones pueden evitarse si tomamos en cuenta algunos tips que pueden ayudar a que la visita al médico veterinario sea una experiencia grata y con el menor stress posible y aunque muchos no lo tomen en cuenta, la caja transportadora cumple un papel importante en estas historias y es un gran aliado si aprendemos a darle un buen uso.





RECOMENDACIONES:
  • Utiliza una caja transportadora con puerta frontal y superior, de esta manera tendremos la opción de que tu gatito salga de forma cómoda y como prefiera.
  • Elige una amplia donde tu gatito pueda echarse de forma cómoda y no sienta que está apretado o encerrado dentro de un contenedor incómodo.
  • Coloca la caja transportadora en un lugar donde pueda jugar con ella dentro de la casa.
  • Pueden colocar juguetes con catnip o premios para que el gato pueda ingresar sin temor.
  • Recomiendo colocar una colchita dentro de la caja, en donde pueda echarse cómodamente y descansar las veces que quiera como rutina diaria.
  • Es importante usar la misma colcha al momento de llevar a nuestro fiel compañero felino al médico veterinario.
  • Premia a tu gatito cuando ingrese a la caja transportadora o cuando juegue alrededor de la misma. 
  • Si al comienzo no quiere ingresar por nada del mundo, podrían comenzar a colocar su tazón de comida cerca de la misma e ir ingresándola para que tenga mayor interés por conocer este nuevo elemento del hogar.
  • Una vez que el gatito se sienta cómodo con la dinámica de ingreso a la caja, pueden comenzar a cerrar la puerta por breves periodos, evitando causar stress o ansiedad.
  • Superada la fase anterior, pueden probar con pequeños paseos para que comience a familiarizarse con el transporte.
  • Finalmente, recomiendo un par de visitas al consultorio del veterinario con refuerzos positivos para que relacione la clínica veterinaria como un lugar de confianza y que las consultas y revisiones anuales sean agradables y libres de stress para nuestros compañeros felinos.

La idea es que la caja transportadora sea vista por tu gatito como una experiencia grata y no traumática. Los refuerzos positivos (premios, cariño, juguetes nuevos) son nuestros aliados que ayudarán a lograr el objetivo final: que la visita al médico veterinario sea algo de rutina, sin complicar la dinámica familiar y lo más importante, con el menor stress posible para nuestros gatitos.

Tip adicional: coloca una mantita encima de la caja transportadora durante el camino a la veterinaria hasta que ingrese al consultorio del doctor para que factores externos no causen mayor stress.

Imagen: Kristy Macotas




Un abrazo!

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